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Congelaron el precio de los combustibles: cuánto dura y qué pasa después
YPF y las principales petroleras del país acordaron no trasladar al surtidor la suba del barril de crudo por un plazo de 45 días. La medida, que el Gobierno acompañó con un decreto, busca contener la inflación y detener la caída del consumo de combustibles.
El precio de la nafta no va a subir por al menos 45 días. Esa fue la promesa que sellaron YPF y el resto de las grandes petroleras del país a principios de abril, en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y la volatilidad del precio internacional del petróleo.
La medida, impulsada desde YPF, apunta a crear un colchón entre el valor del barril en el mercado global y lo que paga el consumidor en la estación de servicio.

El presidente de YPF, Horacio Marín, explicó la lógica detrás del acuerdo: «Decidimos crear un buffer [amortiguador] para que el consumo no baje» , sostuvo en una entrevista televisiva.
Marín reconoció que la empresa venía trasladando al surtidor el impacto del crudo más caro, pero que en las últimas semanas detectaron algo preocupante: la demanda empezó a caer. «En los últimos días, vimos que la demanda empezó a ser elástica, lo que quiere decir que con aumentos de precios cae el consumo»
El acuerdo alcanza a toda la cadena: productores, refinadoras y empresas integradas. Las operaciones internas tomarán como referencia el precio del crudo de marzo, y la diferencia con el valor actual se registrará en una cuenta compensadora que se saldará más adelante.
El contexto: un aumento acumulado que golpeó el bolsillo
Desde febrero, los combustibles acumularon una suba del 15% a nivel nacional. En algunos puntos del país, el litro de nafta Infinia de YPF llegó a los $2.215.
Solo en el último mes, llenar un tanque de 50 litros con nafta súper pasó de costar $80.450 a casi $100.000.
La situación se explica por la guerra en Medio Oriente, que empujó el barril Brent por encima de los US$100 durante varios días y generó presión sobre los precios en toda la región. Sin embargo, Marín señaló que la Argentina tuvo un impacto menor que sus vecinos: en Chile el combustible aumentó un 70%, mientras que en Paraguay y Estados Unidos la suba rondó el 50%.
El Estado también jugó su parte
El Gobierno nacional decidió acompañar el acuerdo privado con una medida propia: postergó hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos sobre los combustibles y el dióxido de carbono, formalizada a través del Decreto 217/2026.
Además, semanas atrás ya había autorizado el uso de mayor proporción de bioetanol en las naftas para amortiguar la escalada de precios, sin tocar las retenciones ni los impuestos de fondo.
¿Qué viene después?
La estabilidad tiene fecha de vencimiento: mediados de mayo. Y el propio Marín dejó una advertencia implícita para los consumidores: «cuando se estabilice, los consumidores nos van a tener que ayudar para recuperar lo que nosotros ayudamos»
Es decir: los aumentos no desaparecen, se posponen. Si el conflicto bélico no se resuelve antes de que termine el plazo, el surtidor podría volver a moverse con fuerza.