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Crisis policial en Santa Cruz: claves del conflicto
El miércoles 10 de junio a las 9 horas se reunirá el Consejo del Salario en la Jefatura de Policía de Río Gallegos, y es probable que haya presencia de autoconvocados en el exterior del edificio.
El conflicto comenzó en febrero, cuando un sector de los efectivos cuestionó la representación de la Asociación Policial en las negociaciones salariales e impulsó la incorporación de delegados elegidos por el propio personal.
La iniciativa logró reunir 1.752 avales que fueron presentados en abril ante el Ministerio de Trabajo, en una reunión con el secretario de Estado Javier Omar Aravena.
La protesta se mantuvo vigente pero sin gran masividad hasta que se anunció que el 10 de junio se abriría el Consejo del Salario y los autoconvocados no fueron notificados. Eso encendió la protesta: el mismo día del anuncio declararon un quite de colaboración a partir de las cero horas del miércoles siguiente, medida resuelta en asamblea de forma casi secreta.
La marcha del viernes 5 de junio
Lo que está ocurriendo en la policía provincial no se vivía en Santa Cruz desde el año 2012, cuando bajo el gobierno de Daniel Peralta los reclamos asediaron a todos los cuadros de la fuerza.
Comenzaron a reunirse efectivos en actividad, personal fuera de servicio, retirados y familiares, formando una columna de casi tres cuadras. Todas las comisarías, comandos y fuerzas especiales se plegaron a la medida.
Desde la Casa de Gobierno, la columna pasó frente a la Residencia del Gobernador, la Cámara de Diputados y la Jefatura de Policía, donde los efectivos de servicio salían a la vereda a saludar en silencio.
En la Jefatura hicieron un minuto de silencio por el subcomisario Gabriel Trujillo, recientemente atropellado en la ruta 12 en Caleta Olivia mientras cumplía servicio activo.
Según un comentario recogido en el artículo, Trujillo era un superior que hacía adicionales —algo que no le estaba permitido reglamentariamente— para complementar sus ingresos, lo que derivó en que la ART no le cubriera nada.
Qué reclaman y por qué no están en la mesa
El referente Diego Rodríguez fijó como piso irrenunciable un salario de $3.800.000 para un agente recién ingresado, y advirtió que la medida de fuerza no se levantará hasta que se resuelva el reclamo salarial.
El nudo del problema es institucional: varios de los referentes de la protesta pertenecen al sector que no habría logrado reunir la cantidad de avales necesarios a tiempo para obtener representación dentro de la Mesa del Salario Policial.
El gobierno, por su parte, reconoce como interlocutores a la Asociación Policial y al Centro de Retirados. Rodríguez acusó a esas entidades de aceptar aumentos de apenas el 2% o 3%, insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
Una reunión con el Ejecutivo estaba prevista para el viernes 5 de junio pero no se concretó porque los autoconvocados pedían que participaran los diez delegados elegidos por efectivos de toda la provincia, condición que el Gobierno no aceptó.
Estado actual (domingo 7 de junio)
Este domingo los autoconvocados llevaron su reclamo al izamiento de la bandera en Río Gallegos, donde Rodríguez señaló que las autoridades no se hicieron presentes. El Ministerio de Trabajo convocó a una reunión y el gobernador Claudio Vidal afirmó que entiende el reclamo y que el Ejecutivo trabaja en alternativas para mejorar los ingresos, recordando que en los dos primeros años de gestión los aumentos paritarios superaron la inflación.
El miércoles 10 de junio a las 9 horas se reunirá el Consejo del Salario en la Jefatura de Policía de Río Gallegos, y es probable que haya presencia de autoconvocados en el exterior del edificio.