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Cuatro camiones y una camioneta: así recuperaron el botín del robo a la concesionaria neuquina
La Policía de Neuquén recuperó los cinco vehículos robados de una concesionaria en diez días de investigación, mientras advierte sobre una modalidad extorsiva que apunta a víctimas de robos para estafarlas con el paradero de sus bienes.
a Policía de Neuquén recuperó los cinco vehículos —cuatro camiones Dongfeng 0 kilómetro y una camioneta Volkswagen— robados de una concesionaria de la ciudad capital, diez días después del hecho y en distintos operativos desplegados entre Neuquén y Cipolletti.
El robo se había producido durante la madrugada del viernes 5 de junio en un predio de calle Tronador al 400, perteneciente al empresario bahiense Miguel Corradetti. Los autores se llevaron las unidades sin dejar detenidos y comenzaron casi de inmediato a extorsionar tanto a empleados como al propietario para revelar el paradero de los vehículos.
El jefe del Departamento de Sustracción de Automotores, Damián Overo, explicó que el sábado siguiente al robo los investigadores hallaron tres camiones en la zona de Ferri, entre las calles San Luis y Las Margaritas, en Cipolletti. Horas más tarde, un cuarto camión apareció en calle Falucho, detrás del hospital. La camioneta fue localizada durante la noche en el sector de Río Diamante y Aguado, dentro del ejido de la ciudad de Neuquén.
Según Overo, los rodados estaban ocultos en zonas apartadas, próximas a chacras, sitios que suelen utilizarse para esconder automotores sustraídos. Los investigadores también encontraron baterías que los delincuentes habían extraído del predio y que presentaban daños compatibles con intentos de arrancar los vehículos sin sus sistemas originales.
El seguimiento de cámaras de seguridad y las tareas de campo del Departamento de Sustracción de Automotores fueron claves para reconstruir los movimientos de los autores y determinar los puntos de ocultamiento.
El caso sumó un elemento adicional de gravedad: tras el robo, personas que decían estar vinculadas al hecho contactaron a Corradetti y a integrantes de su empresa para exigir unos 30 millones de pesos a cambio de devolver los vehículos, asegurando que la Policía nunca lograría dar con ellos.
Overo aclaró que no siempre quienes realizan ese tipo de contactos tienen en su poder los objetos robados. «Muchas veces son personas que quieren aprovecharse de la desesperación de quien sufrió un delito para cometer una estafa», sostuvo, y recomendó a cualquier víctima hacer la denuncia y mantener comunicación con los investigadores antes de considerar cualquier pago. La misma modalidad, advirtió, se replica en casos de mascotas perdidas u objetos de alto valor sentimental.
Aunque los vehículos fueron recuperados, la causa continúa abierta y por el momento no hay personas demoradas ni detenidas. Los investigadores trabajan sobre al menos una línea investigativa y anticiparon que en los próximos días podrían concretarse nuevas medidas judiciales. Desde el inicio del caso, tanto el empresario como los investigadores señalaron indicios sobre una posible participación del sereno del predio, aunque los detalles permanecen bajo reserva.