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Bariloche tendrá su propia policía municipal: compraron motos y autos para los patrullajes
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, impulsa la creación de una Policía Municipal no armada que integrará a agentes de Protección Civil y operará en conjunto con la Policía provincial para reforzar la seguridad en la ciudad turística rionegrina.
El municipio de Bariloche avanza en la creación de una Policía Municipal propia, una iniciativa impulsada por el intendente Walter Cortés que busca reforzar la presencia estatal en las calles de la ciudad ante el crecimiento de la inseguridad y la necesidad de proteger a los miles de turistas que visitan la zona cada año.
El cuerpo se conformará en una primera etapa con personal que ya trabaja en el área de Protección Civil. Cortés sostuvo que los agentes no necesitan capacitación adicional porque ya cuentan con experiencia en terreno. La fuerza realizará patrullajes preventivos y tareas de asistencia a vecinos y visitantes, siempre acompañada por efectivos de la Policía de Río Negro.
Para equipar la iniciativa, el municipio concretó la compra de tres motos y tres autos. «Lo vamos a ir haciendo despacito», señaló el intendente al presentar los avances del proyecto, que había sido anunciado en noviembre del año pasado.
El esquema operativo contempla que los agentes municipales no portarán armas de fuego. Trabajarán en binomios junto a policías provinciales, que actuarán como respaldo en situaciones que requieran facultades específicas de intervención.
Desde el municipio remarcaron que el modelo apunta a una identidad propia en la gestión de la seguridad urbana. Cortés planteó la iniciativa como una respuesta a las particularidades de Bariloche, una ciudad que consideró «lejos de todo» y con características distintas al resto de la provincia.
La propuesta reactiva un debate que aparece periódicamente en Bariloche desde hace más de dos décadas. La Constitución de Río Negro establece que la seguridad es competencia primaria de la Provincia, pero distintos gobiernos locales intentaron desarrollar herramientas complementarias a lo largo del tiempo.
En ese período se fortalecieron áreas de Inspección General, Tránsito y Protección Civil, y surgieron proyectos en el Concejo Municipal para crear cuerpos preventivos o guardias urbanas, ninguno de los cuales logró consolidarse como una fuerza estable con presencia permanente en la vía pública.
A nivel nacional, el antecedente más citado es la Guardia Urbana Municipal de Rosario: un cuerpo civil no armado creado para tareas de prevención, mediación y presencia estatal en la calle, sin facultades de detención ni funciones policiales tradicionales.