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De árbol talado a leyenda: tallan un Nahuelito gigante frente al lago en Bariloche
La obra podría ser el primer paso de un paseo artístico a cielo abierto en Bariloche.
Un pino retirado por seguridad en la costanera encontró una segunda vida. Un escultor local lo transforma a motosierra en la figura del mítico habitante del Nahuel Huapi y el proyecto podría extenderse a otros troncos de la ciudad.
Lo que iba a terminar como un árbol más dentro de un operativo de tala terminó convirtiéndose en una obra que ya despierta la curiosidad de vecinos y turistas en Bariloche.
Frente al lago Nahuel Huapi, sobre la costanera de la avenida 12 de Octubre, el escultor Diego Rafael Funes trabaja a motosierra sobre el tronco de un antiguo pino retirado por razones de seguridad. Su objetivo es darle forma al personaje más emblemático de las leyendas locales: el Nahuelito.
El árbol formó parte de un operativo municipal que desde fines de mayo retiró 85 pinos en el sector comprendido entre el Monolito y la zona del Ñireco. Varios de esos troncos quedaron en pie, con una altura aproximada de tres metros, para ser reutilizados en intervenciones artísticas.
Según contó el escultor, la idea surgió casi de inmediato. Al observar la forma que había quedado tras el corte, imaginó la figura del legendario habitante del lago.
“Cuando apenas lo vi, me lo imaginé al toque”, relató.
Funes había sido convocado originalmente para intervenir otros árboles retirados, pero encontró en ese tronco en particular la inspiración perfecta para representar uno de los símbolos más reconocidos de Bariloche.
Del descarte al arte
La iniciativa busca resignificar parte de los árboles retirados durante los trabajos de mantenimiento y convertirlos en atractivos urbanos.
Además del Nahuelito, el proyecto contempla la realización de esculturas de animales autóctonos en distintos puntos de la costanera. Varias de las intervenciones estarán ubicadas en la plazoleta de las Banderas y otros sectores cercanos al lago.
La continuidad del plan dependerá de la recepción que tenga esta primera obra. Si el resultado es positivo, otros troncos podrían transformarse en esculturas y dar origen a un paseo artístico al aire libre sobre la avenida 12 de Octubre.
La idea es que cada acceso tenga una pieza diferente y que el recorrido se convierta en un nuevo punto de interés para quienes visitan la ciudad.
“Que sea la futura foto de Bariloche”, resumió Funes al explicar la meta del proyecto.
Mientras las motosierras continúan dando forma a la madera, el pino que estuvo a punto de desaparecer ya comenzó a escribir una nueva historia frente al lago. Una historia en la que la tala dio paso al arte y una vieja leyenda volvió a cobrar vida.