Producción +
YPF acelera en Vaca Muerta: La Angostura Sur ya produce 47.000 barriles
La Angostura Sur pasó de 2.000 a 47.000 barriles diarios en menos de un año y medio y se metió entre los bloques de shale oil más productivos del país. El salto consolida a YPF en Vaca Muerta y refuerza un modelo de desarrollo más rápido, modular y apoyado en datos en tiempo real.
YPF confirmó esta semana un salto productivo que reposicionó a La Angostura Sur, en la cuenca neuquina, como uno de los activos más dinámicos de Vaca Muerta. El bloque, operado al 100% por la compañía, multiplicó por 20 su producción en menos de 18 meses: pasó de 2.000 a 47.000 barriles diarios y quedó dentro del top five del shale oil argentino. La empresa atribuyó ese avance a un cambio de estrategia operativa basado en diseño modular, escalabilidad y monitoreo permanente desde su centro de inteligencia en tiempo real.
El bloque que escaló más rápido de lo esperado
El crecimiento de La Angostura Sur no solo llamó la atención por el volumen, sino por la velocidad. En poco más de un año, el área pasó de ser un desarrollo joven a ubicarse detrás de Loma Campana, La Amarga Chica, Bajada del Palo y Bandurria Sur. Ese reordenamiento dejó a YPF al mando de cuatro de los cinco bloques de shale oil más importantes del país, una señal del peso que ganó la petrolera en el negocio no convencional.
La receta detrás del salto
Según explicó la compañía, el cambio no se apoyó solo en la calidad geológica del bloque. La clave estuvo en una nueva forma de operar: instalaciones modulares para acelerar montajes, capacidad de escalar sin frenar la actividad y monitoreo pozo por pozo desde el RTIC para ajustar decisiones en tiempo real. Ese esquema permitió reducir cuellos de botella en superficie, replicar soluciones con mayor rapidez y sostener una expansión más ordenada.
Por qué importa para YPF y para Vaca Muerta
El caso de La Angostura Sur ya aparece como una pieza central en la estrategia de expansión de YPF en Vaca Muerta. Proyecciones técnicas citadas en el sector señalan que, una vez estabilizado, el bloque podría generar ingresos cercanos a los US$500 millones anuales y superar los 80.000 barriles por día en los próximos años. Más que una marca puntual, el hito funciona como una señal de hacia dónde apunta la petrolera: desarrollos más veloces, estandarizados y con mayor eficiencia para empujar exportaciones, divisas y escala productiva.
La Angostura Sur dejó de ser una apuesta prometedora para convertirse en un activo estratégico. Si mantiene esta curva de crecimiento, YPF no solo sumará un nuevo motor de caja dentro de su portafolio, sino también una plataforma clave para profundizar la expansión de Vaca Muerta en los próximos años.