La interna en La Libertad Avanza escaló este domingo cuando Santiago Caputo expuso públicamente que una cuenta anónima en X vinculada al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, habría sido usada para atacarlo a él y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La cuenta @PeriodistaRufus publicó un video con críticas al asesor presidencial Santiago Caputo y al funcionario Manuel Vidal. Al compartir el material tomado de Instagram, la plataforma indexó automáticamente los metadatos del perfil de origen, que correspondían a la cuenta personal de Martín Menem. El dato quedó expuesto a la vista de todos.
Caputo tomó una captura de pantalla y la publicó sin más explicaciones. Minutos después, el perfil anónimo fue eliminado.
El asesor volvió a publicar: «Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes.»

Otro de los posteos de la cuenta antes de ser eliminada.
El cruce se amplió rápidamente. Daniel Parisini, conocido como el «Gordo Dan», señaló que la cuenta no solo atacaba a Caputo sino a más de una decena de figuras del oficialismo, entre ellas Patricia Bullrich, el ministro Luis Caputo y la diputada Celeste Ponce.
La disputa no es nueva. Desde hace meses, el sector nucleado alrededor de los Menem viene construyendo una estructura de comunicación digital propia con el objetivo de competirle a Santiago Caputo el dominio del ecosistema informativo libertario. Contrataron consultoras, promovieron influencers y gestionaron reuniones en Olivos, pero ninguno de esos movimientos logró desplazar el control que ejerce el asesor y su red, conocida como Las Fuerzas del Cielo.
La pelea digital refleja una batalla de fondo más profunda. Karina Milei colocó recientemente a Sebastián Pareja al frente de la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia, en un movimiento que el sector caputista leyó como una avanzada directa sobre sus zonas de influencia. Desde ambos entornos ya hablan abiertamente de «guerra total».
El episodio suma otro capítulo al «todos contra todos» que atraviesa al oficialismo, con fracturas visibles entre el ala legislativa, el asesor presidencial y el núcleo duro de la hermana del presidente.