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Vivir en Añelo cuesta más de $2 millones por mes y la oferta habitacional está agotada
Añelo tiene los alquileres más caros del país en relación a su escala, con un promedio de $1.528.620 mensuales y una tasa de ocupación inmobiliaria de entre el 96 y el 100%, en una localidad que pasó de 2.500 a 12.000 habitantes en una década por el boom de Vaca Muerta.
Añelo, la localidad neuquina en el corazón de Vaca Muerta, se consolidó como el lugar más caro del país para vivir: los alquileres promedian $1.528.620 mensuales, superan en un 22% la media provincial y el costo de vida por persona no baja de los 2 millones de pesos al mes, una cifra que está fuera del alcance del 80% de los habitantes de Neuquén.
La ciudad pasó de ser un pueblo ganadero de 2.500 habitantes hace una década a albergar hoy 12.000 personas, con proyecciones que anticipan más de 50.000 para 2030. Ese crecimiento acelerado tiene un piso: la tasa de ocupación inmobiliaria oscila entre el 96 y el 100%, con más de 17.000 trabajadores en residencia temporaria que compiten por una oferta que no crece al mismo ritmo que la actividad.
Los valores en el mercado de alquileres van de $800.000 a $2.000.000 mensuales en el segmento estándar. En el extremo superior, una casa con dos dormitorios puede costar hasta $2,6 millones, y las propiedades más amplias superan los 10.000 dólares mensuales.
Tres factores explican la distorsión: la alta demanda con oferta escasa, el hecho de que en la mayoría de los casos es la empresa la que paga el alquiler como parte del paquete laboral —lo que desacopla el precio del poder adquisitivo individual— y una construcción nueva que no alcanza el ritmo de la industria.
El convenio colectivo de Vaca Muerta establece un piso de $3.914.000 brutos mensuales para trabajadores de ocho horas, equivalente a unos USD 2.805 al tipo de cambio oficial de mayo 2026, casi cuatro veces el salario promedio nacional. Para ese perfil, Añelo es viable. Para quien llega sin contrato, los números no cierran.
Fernando Banderet, intendente de Añelo, lo dice sin rodeos: aconseja que primero llegue el jefe o jefa de hogar, se acomode, y solo entonces traiga a la familia. «La decepción puede ser muy grande», advierte.
Para 2026 se proyecta que la cantidad de trabajadores en Vaca Muerta alcance los 91.000, una demanda que la infraestructura local está lejos de poder absorber. La paradoja del boom es concreta: la formación que más riqueza genera en Argentina produce una de las ciudades más inaccesibles del país para quienes llegan a buscar esa riqueza.