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¿Por qué la Armada Argentina está en las costas de Río Negro? La respuesta tiene que ver con Vaca Muerta
Mientras el buque Skandi Hera avanza con las obras submarinas frente a Sierra Grande, la Armada Argentina consolidó su presencia en Punta Colorada con operaciones de reconocimiento que anticipan la transformación del litoral rionegrino en una plataforma de exportación de crudo.
La Armada Argentina desplegó dos buques de guerra en las costas de Punta Colorada, en Río Negro, para realizar tareas de reconocimiento y relevamiento en la zona donde se proyecta la futura infraestructura de exportación de hidrocarburos de Vaca Muerta.
El patrullero oceánico ARA «Almirante Storni», bajo el mando del capitán de fragata Maximiliano Gastón Freire, navegó por el golfo San Matías durante su regreso desde Ushuaia, con una escala técnica previa en Puerto Deseado. Una vez en la zona, la unidad fondeó frente a Punta Colorada y ejecutó maniobras con embarcaciones menores en el muelle existente y sectores costeros adyacentes.
En forma paralela, el aviso ARA «Teniente Olivieri» —al mando del capitán de corbeta Sebastián Eduardo Poleman— realizó relevamientos diurnos y nocturnos en el acceso al puerto de San Antonio Este, además de ejercicios de navegación costera y tránsito en aguas restringidas, en el marco de una etapa planificada de adiestramiento individual.
Las operaciones navales se desarrollan en simultáneo con los avances del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el megaproyecto impulsado por YPF y otras compañías petroleras para construir un sistema de transporte y exportación de crudo desde la Patagonia hacia mercados internacionales.
En ese contexto, el buque especializado Skandi Hera, de la firma noruega DOF Group ASA, ya opera frente a Sierra Grande con las primeras obras submarinas: la instalación de cadenas y anclas que fijarán la posición de las dos monoboyas que conformarán el sistema de carga en altamar.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó la magnitud del operativo: el trabajo moviliza a más de 120 técnicos y especialistas durante casi 250 días, con tecnología de última generación y embarcaciones especialmente preparadas para ese tipo de intervención submarina.
La presencia de la institución naval en la zona busca reforzar la soberanía estatal en un corredor marítimo que, en los próximos años, se convertirá en uno de los puntos neurálgicos de la matriz exportadora argentina.