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«Un antes y un después»: el trabajador de Calcatreu que apostó a la Línea Sur cuando otros se iban
Juan Ayalef creció a 15 kilómetros del futuro yacimiento, esperó décadas y hoy trabaja en el proyecto que, según él, transformará para siempre a Ingeniero Jacobacci.
Un trabajador de Ingeniero Jacobacci que pasó años esperando la puesta en marcha del proyecto minero Calcatreu se convirtió en parte del equipo desde hace nueve meses. Juan Ayalef, de 41 años, se desempeña en el área de transporte interno y asegura que el emprendimiento marcará un antes y un después para toda la comunidad de la Línea Sur.
El vínculo de Ayalef con el territorio donde hoy opera Calcatreu no es reciente. Creció a 15 kilómetros del área del proyecto y recuerda con precisión cuando los primeros técnicos llegaron a la zona. «Yo vivía en Lipetrén cuando vinieron por primera vez. Era chico, pero me acuerdo», contó.
Durante años, mientras el proyecto avanzaba con lentitud, mantuvo una certeza: que en algún momento se iba a concretar. «Siempre estuvo la fe y la confianza de que en algún momento se iba a llevar a cabo», afirmó.
Como muchos vecinos, participó de las convocatorias abiertas en Jacobacci, presentó su currículum y esperó. Mientras tanto, trabajó en el sector comercial para sostenerse. Hasta que un día sonó el teléfono. «Era de la empresa. Me fui a una entrevista laboral», recordó. «Fue un sueño cumplido.»
Hoy su rutina transcurre dentro del yacimiento. Maneja una camioneta Sprinter y se encarga del traslado de personal entre los cambios de turno. Pero más allá de la tarea, lo que destaca es el peso simbólico de estar ahí: «Esto es el punto de partida. Seguramente vendrán nuevos proyectos y más trabajo.»
El impacto también es personal. «Tengo familia, tengo mi pareja, y esto impacta mucho. Hoy la economía no está fácil», señaló. La estabilidad que encontró en Calcatreu le permite proyectarse en el lugar que eligió vivir, en lugar de migrar hacia otras ciudades como suele ocurrir en la región.
En la actualidad, el proyecto emplea a 202 personas, con proyección de llegar a 300 de forma directa. El 80% son rionegrinos. Para Ayalef, ese dato no es menor: «Hay que apostar a Jacobacci, a Río Negro y a la Patagonia.»