Connect with us

Actualidad

La manzana más rara del mundo se produce en Río Negro y casi nadie la probó

Una variedad de pulpa roja desarrollada en Europa lleva dos temporadas de pruebas en el Alto Valle rionegrino, con proyección exportadora, pero aún no está disponible para el consumidor común.

En el Alto Valle de Río Negro crece una manzana que nadie en el país conoce todavía. Se llama Kissabel, es roja por fuera y también por dentro, y este año atraviesa su segunda temporada de producción comercial en Mainqué y General Enrique Godoy, dos localidades rionegrinas que concentran las primeras seis hectáreas de esta variedad en Argentina.

La empresa detrás del proyecto es Moño Azul, integrante del Grupo Prima, que tiene la licencia exclusiva para producirla en el país. Las primeras pruebas comerciales arrancaron en 2024, con una validación inicial en el mercado local pero con miras a la exportación.

El interior de la manzana es completamente rojo. Foto: Diario Río Negro.

Sin embargo, el fruto todavía no llega masivamente a las góndolas: la producción sigue siendo acotada y cada kilo se evalúa tanto por su sabor como por su comportamiento en cámara frigorífica.

Adrián Gutiérrez, gerente de Producción Primaria del Grupo Prima, explicó que la intención es escalar la producción una vez que la variedad esté validada comercialmente y que estén cerrados todos los circuitos de venta. «Tenemos muchas expectativas con el producto porque es algo completamente diferente y muy atractivo», afirmó al Diario Río Negro.

Lo que hace distinta a la Kissabel no es solo su color. Combina un sabor equilibrado entre dulce y ácido, con textura crujiente y jugosa, y posee un alto contenido de vitaminas y minerales que refuerzan su posicionamiento como producto diferenciado. Su jugo, al prensar la fruta, sale de color rosa.

La variedad es relativamente nueva en el mundo. Hace 20 años, un grupo de productores franceses cruzaron manzanas de pulpa roja con variedades de alta calidad. El resultado fue la Kissabel, que tuvo su primera campaña comercial en Europa en la primavera de 2016. 

En Argentina, el camino fue más largo. El proyecto local lleva 15 años de desarrollo, con procesos de selección varietal que demandaron entre siete y ocho años antes de acercarse a una variedad con condiciones comerciales. 

Actualmente hay unas 10 hectáreas implantadas, con una producción inicial cercana a los 500.000 kilos. El plan de expansión prevé alcanzar las 50 hectáreas en el corto plazo, priorizando primero el mercado interno y luego la exportación hacia Europa y Estados Unidos.

La Patagonia, que gracias a las tierras rionegrinas históricamente están asociada a la manzana roja clásica, empieza a escribir un nuevo capítulo en su historia frutícola. Uno que, por ahora, pocos pudieron probar.

Click to comment

Deja un comentario

Copyright © 2026 La Patagonia News

Descubre más desde La Patagonia.News

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo